adie lo veía venir. En apenas su tercer año tras el regreso a CIBACOPA, Frayles de Guasave pasó de ser una incógnita a convertirse en el subcampeón de la temporada 2026 y en una de las mayores historias del deporte mexicano.
El camino fue extraordinario. Siete victorias consecutivas en Playoffs, cinco triunfos al hilo como visitante y una clasificación histórica a las Finales reflejaron el crecimiento de una organización que un año antes apenas había conseguido cinco victorias en toda la campaña.
Este logro no pertenece a una sola persona. Es el resultado del trabajo de jugadores, cuerpo técnico, directiva, staff y una afición que nunca dejó de creer. Todos aportaron para construir un proyecto que volvió a poner a Guasave en el mapa del básquetbol nacional.
La serie final terminó 4-1 ante Astros de Jalisco, el equipo más profundo y poderoso de la liga. Pero el marcador no cuenta toda la historia. Frayles compitió hasta el último instante, luchó cada posesión y dejó claro que podía mirar de frente a cualquiera.
Más allá del subcampeonato, esta temporada dejó algo mucho más valioso: recuperó la identidad de un club, devolvió la ilusión a una ciudad y demostró que en Guasave existen las bases para competir al más alto nivel.
Los campeonatos son los que quedan en los registros. Las temporadas que transforman una organización son las que permanecen en la memoria. La de Frayles de Guasave 2026 será recordada como el año en que una ciudad volvió a creer.


